Aragón es, probablemente, una de las Comunidades Autónomas españolas de interior con mayor biodiversidad. La historia biogeoclimática de nuestra región y su posición geográfica, a caballo entre la región mediterránea y la eurosiberiana, permiten la existencia de una gran variedad de ambientes y, con ello, de biocenosis o ecosistemas también muy variados y singulares.
Con unas 3.400 especies de flora vascular, más de 500 de briófitos (musgos y hepáticas), cerca de 1.500 de líquenes, un número aún por determinar de hongos, unas 350 especies de aves -de las que más de 200 se consideran nidificantes-, cerca de 80 especies de mamíferos, cerca de 40 especies de peces, en torno a una quincena de especies de anfibios, una treintena de especies de reptiles y un número difícil de estimar de invertebrados acuáticos y terrestres, Aragón es, probablemente, una de las Comunidades Autónomas españolas de interior con mayor biodiversidad. La historia biogeoclimática de nuestra región y su posición geográfica, a caballo entre la región mediterránea y la eurosiberiana, permiten la existencia de una gran variedad de ambientes y, con ello, de biocenosis o ecosistemas también muy variados y singulares.
Esta singularidad deriva, en ocasiones, de la presencia de especies endémicas, de distribución exclusiva o casi exclusiva en Aragón; en otros casos, es el carácter de límite de distribución para las poblaciones de algunas especies -límite septentrional o meridional- el que confiere ese carácter singular; por último, el estado de amenaza de determinadas especies, ya sea en su conjunto, a nivel nacional o regional, es el que remarca en otras ocasiones lo especial de los ecosistemas aragoneses.
Albergar esta variedad de ambientes y esta diversidad de especies no es solo un motivo de orgullo, el mejor reclamo para fomentar un conocimiento respetuoso de la naturaleza aragonesa, o el simple pretexto para encabezar el ranking sobre biodiversidad. Es, ante todo, una gran responsabilidad. Para muchas de estas especies, el estado de conservación que se alcance en sus poblaciones en Aragón determinará, en buena medida, el estatus de la especie nivel nacional o europeo y, en algunos casos, mundial.
ELEMENTOS PARA LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD ARAGONESA
La aplicación de preceptos generales como las Directivas Comunitarias de Aves y Hábitat, o la propia ley básica estatal de Patrimonio Natural y de Biodiversidad (Ley 42/2007) permiten, en primer lugar, la definición de lo que podría denominarse un nivel de conservación pasiva, es decir, la consideración de que las especies de fauna y flora silvestres -y sus hábitat- están protegidas de manera genérica, y sólo pueden ser aprovechadas aquellas que se determinen de manera expresa. Estas mismas normas definen, por otro lado, la necesidad de establecer mecanismos específicos que aseguren lo que podría calificarse como conservación activa, esto es, instrumentos de gestión que definan los objetivos, los criterios y las acciones que deben permitir el mantenimiento en un estado de conservación favorable de las poblaciones de las especies consideradas como amenazadas. Aquí se enmarcan los planes de recuperación o de conservación para las especies amenazadas pero también las directrices que contienen las normas que regulan la gestión en los espacios naturales protegidos (PORN y PRUG) o los espacios de la Red Natura 2000 (los Planes de Gestión).
Pero los riesgos para la conservación de la biodiversidad se extienden a muchos elementos de la actividad humana. Por ello, la consideración de la biodiversidad y de sus necesidades como un elemento más a la hora de evaluar o condicionar determinadas actividades que pueden afectar a la pervivencia de las especies y de sus hábitats surge como un mecanismo de conservación indirecta, que en muchas ocasiones resulta trascendental.
LA ACTUACIÓN DEL DEPARTAMENTO DE MEDIO AMBIENTE
Por parte del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, la conservación de la biodiversidad se organiza en base a los niveles mencionados. La labor del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), a través de diversos procedimientos administrativos, es el garante de la inclusión de criterios ambientales en la toma de decisiones que tienen que ver con el desarrollo de multitud de actividades humanas, y con ello, aparece como el responsable en buena medida del nivel que hemos denominado de conservación indirecta.
La conservación directa de la biodiversidad aragonesa (pasiva y activa) tiene, por su parte, unos referentes evidentes que son los planes de recuperación y de conservación de las especies amenazadas incluidas en el Catálogo de Especies Amenazadas de Aragón. Este Catálogo incluye en la actualidad un total de 229 especies y subespecies, distribuidas en 5 categorías de amenaza.
En la actualidad, el Departamento desarrolla 7 Planes, 4 para especies de flora (planes de recuperación de Borderea chouardii, del Zapatito de dama -Cypripedium calceolus-, y del Crujiente aragonés -Vella pseudocytisus- y Plan de conservación del Al-Arba, Krascheninnicovia ceratoides-); y 3 para especies de fauna, (Planes de recuperación del Quebrantahuesos -Gypaetus barbatus-, del Cangrejo de río común -Austropotamobius pallipes- y de Margaritifera auricularia).
Pero la labor del Departamento no se reduce al desarrollo de las acciones incluidas en los planes de recuperación o conservación ya aprobados. Un amplio conjunto de especies de las incluidas en el catálogo cuentan con programas de seguimiento de sus poblaciones, consolidados en la dinámica de los trabajos promovidos por la Dirección General de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad.
Las poblaciones de aves esteparias -en especial la avutarda, el sisón, el rocín, la ganga ortega y la ganga ibérica-, aves acuáticas invernantes, rapaces necrófagas, águilaazor perdicera, oso pardo, urogallo, perdiz nival, alcaudón chico, avetoro, rana pirenaica, diversas especies de flora rupícola y esteparia, entre otras, cuentan con años de trabajos de inventariación y seguimiento acumulados. Estos trabajos han permitido disponer de datos para la ejecución de acciones directas de conservación pero también para establecer los criterios técnicos a la hora de elaborar informes ambientales o de condicionar distintas actividades (la conservación indirecta).
La información adquirida para algunas especies ha permitido la elaboración de proyectos de planes de recuperación o conservación para los que se ha iniciado ya su tramitación como futuros Decretos del Gobierno de Aragón o se está a punto de ello. Es el caso del águila-azor perdicera, del urogallo, del milano real, o de todo un amplio conjunto de especies de flora rupícola.
Pero la conservación de la biodiversidad se hace también desde los espacios naturales protegidos, parte de los cuales cuentan ya con programas de monitorización de las especies de fauna presentes en ellos, y también abordando problemas de conservación de carácter horizontal y que afectan gravemente a muchas especies de fauna o flora.
Este es el caso del control de las especies exóticas invasoras o de las acciones de corrección de tendidos eléctricos peligrosos para la avifauna, en los que Aragón mantiene un esfuerzo constante desde hace años que comienza ya a dar sus frutos.
Por último, un importante instrumento de conservación de la biodiversidad será, en un futuro próximo, los Planes de conservación de los espacios de la Red Natura 2000, que deberán establecer los objetivos y medidas que garanticen el mantenimiento en un estado de conservación favorable para las poblaciones de las especies de flora y fauna y para los hábitat que han motivado la designación de estos espacios, esenciales para la conservación de la biodiversidad en nuestro territorio y en el contexto de la Unión Europea.
PLAN DE CONSERVACIÓN DEL HÁBITAT DEL UROGALLO
Especie: Urogallo (Tetrao urogallus)
Categoría de amenaza:
Sensible a la alteración de su hábitat
Objetivos del proyecto de plan:
Objetivo general:
Detener la tendencia regresiva de su población.
Objetivos concretos:
- Conservar, mejorar y restaurar su hábitat.
- Mejorar la conectividad entre núcleos de población ocupados y la recolonización de los perdidos.
- Aumentar el éxito reproductor y la supervivencia de los adultos.
- Investigación y seguimiento sobre la especie.
- Incrementar la conciencia social y la participación pública en su conservación.
- Reforzar la coordinación y la cooperación entre todos los sectores involucrados.
PLAN DE CONSERVACIÓN DEL HÁBITAT PARA LA FLORA RUPÍCOLA
Especies: 29 plantas rupícolas (21% de la flora catalogada)
Categoría de amenaza:
Sensibles a la alteración del hábitat. Vulnerables.
Objetivos del proyecto de plan:
Objetivo general:
- Lograr la conservación de las poblaciones de estas especies, de los hábitats que ocupan y de las condiciones necesarias para su viabilidad a largo plazo.
Objetivos concretos:
- Conservar las poblaciones existentes y los hábitat.
- Incrementar el conocimiento sobre las especies.
- Incrementar la conciencia social y la participación pública en su conservación.
PLAN DE CONSERVACIÓN DEL HÁBITAT DEL MILANO REAL
Especies: Milano real (Milvus milvus)
Categoría de amenaza:
Sensible a la alteración de su hábitat
Objetivos del proyecto de plan:
Objetivo general:
- Invertir la regresión demográfica detectada en los últimos años.
- Garantizar la viabilidad a largo plazo de la población regional y colaborar en la conservación de la población europea en su conjunto.
- Mantener y mejorar las condiciones del hábitat de la especie en Aragón, tanto en período reproductor como de invernada.
Objetivos concretos:
- Reducir la mortalidad no natural, especialmente la debida a factores como accidentes con tendidos eléctricos e intoxicaciones.
- Favorecer el incremento en los parámetros reproductores.
- Dotar de protección efectiva a los lugares de nidificación.
- Estandarizar y poner en marcha sistemas de seguimiento rutinario de la población y de su estado de conservación.
- Incrementar la conciencia social y la participación pública en su conservación.
PLAN DE RECUPERACIÓN DEL ÁGUILA-AZOR PERDICERA
Especies: Águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus)
Categoría de amenaza:
En Peligro de Extinción
Objetivos del proyecto de plan:
Objetivo general:
- Reducir los factores de mortalidad no natural.
- Localizar y proteger las áreas de dispersión juvenil.
- Proteger, conservar y mejorar el hábitat en las áreas de
nidificación.
- Impulsar la recuperación de las poblaciones de especies presa.
- Incrementar las tasas reproductoras de la especie.
- Establecer líneas de estudio, investigación y seguimiento de la especie.
- Implicar al sector privado en las tareas de conservación.
- Incrementar la conciencia social y la participación pública en su conservación.