Rafael Izquierdo Aviñó es el director del Instituto Aragonés el Agua, cargo desde donde afronta importantes retos, como culminar el actual Plan Especial de Depuración y ejecutar las nuevas actuaciones que permitan alcanzar la depuración integral de los ríos. Velar por el cumplimiento de las Bases de la Políticas del Agua y de los acuerdos de la Comisión del Agua son otras grandes apuestas.
PREGUNTA.- El Departamento de Medio Ambiente tiene en la gestión del agua una de sus áreas estrella, con importantes pilares como el Plan Especial de Depuración, la Comisión del Agua o el Plan del Agua. ¿Dónde sitúan a Aragón estos proyectos?
RESPUESTA.- En Aragón hemos avanzado a pasos agigantados en la gestión del agua en estos últimos años y los ejemplos son muchos. En el seno de la Comisión del Agua se han alcanzado grandes acuerdos sobre las principales obras de regulación que estaban anclados en conflictos que parecían sin solución.
Nuestro Plan Especial de Depuración es el mayor plan ambiental jamás realizado en Aragón, y el plan de depuración más ambicioso de toda Europa, con una inversión de mil millones de euros. Con este plan se saneará el noventa por ciento de las aguas residuales, un reto que hay que valorar enormemente, teniendo en cuenta las especiales características de nuestra tierra, marcada por su gran dispersión territorial. Se trata de un plan pionero a nivel nacional e internacional por su modelo de ejecución, y que ya ha suscitado el interés de otros territorios y organismos como la OCDE para poder utilizarlo como ejemplo.
El Plan del Agua es otro gran proyecto que está ayudando a los municipios a mejorar el ciclo del agua, financiando con más de 150 millones de euros obras de abastecimiento y conducción, que suponen además un gran ahorro de agua, equivalente al consumo de una ciudad de 20 mil habitantes.
Estos ejemplos demuestran que en Aragón nos hemos puesto a la vanguardia desarrollando un modelo de gestión integral del agua. Tenemos que seguir desarrollando estos proyectos y trabajar para avanzar y desarrollar nuevas iniciativas.
P.- Como ha dicho, el Plan Especial de Depuración es uno de los más ambiciosos de Europa y a él se suma ahora la encomienda del Ministerio para realizar las depuradoras del Pirineo. ¿Se completa así el mapa de depuración de Aragón?
R.- Antes de poner en marcha el Plan Especial, Aragón depuraba poco más del sesenta por ciento de las aguas residuales. Con el Plan Especial se conseguirá depurar el noventa por ciento. Pero, tal y como establece la Directiva Marco de Aguas de la Unión Europea, tenemos que llegar al cien por cien en el 2015. Mediante convenio con el Ministerio de Medio Ambiente, vamos a lograr este gran objetivo en tiempo y forma.
Por una parte, el Ministerio de Medio Ambiente encomendará al Gobierno de Aragón la ejecución de las obras de depuración de los núcleos de las cabeceras de los ríos pirenaicos, que están declaradas de interés general, y que llevaban un gran retraso desde hace catorce años. Este traspaso demuestra la confianza en la gestión eficaz que se está llevando a cabo en materia de depuración en Aragón. Sólo en el Pirineo, estamos hablando de nada menos que 298 actuaciones.
Nos quedarán todavía los municipios más pequeños, más dispersos y con más difícil orografía del resto de Aragón, por lo que el reto que queda es muy importante. Para abordar la depuración en estas áreas, Aragón necesitará en torno a 1.000 millones de euros de inversión en infraestructuras, a lo que habrá que sumar otros 2.000 millones en la explotación durante 20 años. El trabajo ha sido ingente y también el que queda por hacer, para conseguir unos ríos limpios, unos ríos vivos.
P.- La Exposición Internacional de Zaragoza 2008 hará que Aragón sea el objeto de todas las miradas del mundo. ¿Qué tiene previsto organizar el Departamento de Medio Ambiente en este foro?
R.- Como suele decir el consejero Alfredo Boné, Aragón tiene mucho que aprender, pero también tiene mucho que enseñar en gestión del agua. La Expo hará que los ojos se dirijan hacia las políticas sostenibles de Aragón. En ese magnífico escenario, el Departamento de Medio Ambiente va a organizar, a través del Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente, un gran plenario sobre agua y cambio climático de la Conferencia de Regiones de Europa sobre Medio Ambiente (ENCORE), foro que preside Alfredo Boné, y que reunirá a más de 200 representantes de regiones de toda Europa. Además, recientemente se ha firmado un convenio con la Expo para colaborar en la organización de la Tribuna del Agua. Además, el Departamento tendrá una presencia destacada en el Pabellón de Aragón de la Muestra Internacional.
P.- ¿Somos conscientes los aragoneses de lo valioso que es el recurso del agua?
R.- Los aragoneses siempre hemos estado especialmente concienciados sobre la importancia del agua. Lo demostramos mediante nuestra oposición a la amenaza que suponía el trasvase del Ebro y también dando ejemplo sobre cómo tomar de una manera consensuada los acuerdos en las obras hidráulicas, con la Comisión del Agua, que se ha convertido en un modelo de participación social dentro y fuera de Aragón.
Además, desde el Departamento de Medio Ambiente, y concretamente desde el Instituto Aragonés del Agua, llevamos ya tiempo realizando campañas de sensibilización para un uso eficiente del agua, bajo el lema “Ríos limpios, Aragón vivo”, primero, y “Ríos de calidad”, actualmente. Es muy importante hacer llegar a toda la ciudadanía que con pequeños gestos que incorporemos a nuestras rutinas y prácticas diarias podemos hacer mucho para ahorrar agua y para ayudar a la depuración de las residuales.
P.- ¿Qué retos hídricos se avecinan, además de los efectos del cambio climático?
R.- La calidad integral de los ríos es fundamental. Tenemos que ser conscientes de que las perspectivas que se nos presentan para el futuro están marcadas por el cambio climático, lo que va a hacer que tengamos que enfrentarnos previsiblemente a situaciones de variabilidad hídrica acusadas. Así lo indican las tendencias de los últimos cincuenta años, tal y como aparecía en el Atlas Climático de Aragón, un ambicioso trabajo científico que ha analizado más de 14 millones de datos de las condiciones atmosféricas de los últimos cincuenta años.
Lo que es innegable es que el cambio climático va a hacer que el agua sea un recurso todavía más escaso porque parece que las épocas de sequía y las lluvias torrenciales serán más pronunciadas. De ahí la importancia de regular los ríos para poder almacenar reservas de agua en épocas de sequía y contar con herramientas para mitigar los efectos de las inundaciones. También habrá que estar muy vigilantes para que se cumpla lo previsto en las Bases de la Política del Agua en Aragón, especialmente en los procesos de revisión de los Planes Hidrológicos de Cuenca, y seguir avanzando hacia las plenas competencias en gestión del agua, siempre desde el principio de unidad de cuenca y planificación global. El reto es apasionante.
RECUADRO. EL PERFIL
Rafael Izquierdo Aviñó (Zaragoza, 1964) es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Zaragoza. Durante seis años residió en Reino Unido, donde obtuvo el título británico de Especialista y desarrolló labores de gestión pública. Es funcionario del Gobierno de Aragón y ha desempeñado varios cargos en el Hospital Provincial Nuestra Señora de Gracia, en Zaragoza, donde ha ejercido labores de gestión pública, económica y de coordinación de personal.
Desde hace varios años ha enfocado su dedicación profesional como estudioso de áreas relacionadas con la gestión integral del agua, y en esta faceta ha participado en distintos eventos internacionales en la materia.